Ventanas de madera: el material que vuelve a definir la arquitectura
Durante años, la conversación sobre ventanas se ha reducido a una cuestión funcional. Abrir, cerrar, aislar. Poco más. Sin embargo, la arquitectura actual ya no entiende la ventana como un elemento secundario dentro de un edificio. Hoy forma parte del rendimiento energético de una vivienda, del confort interior, de la sostenibilidad del proyecto y también de su identidad estética. Y es precisamente en este nuevo escenario donde la ventana de madera ha recuperado una relevancia extraordinaria.
La madera está viviendo un regreso dentro de la arquitectura. No como una tendencia pasajera ni como un gesto nostálgico hacia los materiales tradicionales, sino como una respuesta eficiente y sostenible a muchas de las exigencias que plantea la construcción actual. La necesidad de reducir el consumo energético, disminuir la huella ambiental de los edificios y crear espacios más saludables ha devuelto protagonismo a un material que nunca dejó de demostrar su valor.
Hablar de ventanas de madera hoy ya no es hablar únicamente de estética. Es hablar de eficiencia energética, de bienestar, de sostenibilidad real y de arquitectura de calidad.
La vuelta de la madera no es una moda: es una consecuencia lógica
Existe una razón por la que cada vez más arquitectos, diseñadores y promotores vuelven a mirar hacia la madera. Mientras otros materiales intentan imitar visualmente sus acabados, la madera sigue ofreciendo algo imposible de replicar artificialmente: autenticidad.
Su textura, su comportamiento natural ante la luz, su capacidad para aportar calidez y su conexión emocional con el espacio convierten a la ventana de madera en mucho más que una solución técnica. Se convierte en parte de la experiencia de habitar.
La arquitectura está evolucionando hacia espacios más humanos. Espacios que no solo buscan eficiencia, sino también bienestar. Y ahí la madera tiene muchísimo que decir. Diversos análisis sectoriales destacan que los materiales naturales generan una percepción de confort superior y contribuyen a crear interiores más acogedores y equilibrados. La madera regula de forma natural la humedad, mejora el aislamiento térmico y acústico y aporta una sensación de calidez que transforma completamente la relación entre las personas y el espacio que habitan.
Más que aislamiento: el confort que transforma una vivienda
Cuando se habla de ventanas, muchas veces todo se reduce a cifras. Pero el verdadero confort va mucho más allá de un valor térmico o de una transmitancia.
El confort también es silencio. Es calma. Es sensación de refugio.
Y ahí las ventanas de madera juegan un papel extraordinario.
En un contexto donde las ciudades son cada vez más ruidosas y las viviendas se han convertido también en espacios de trabajo, descanso y desconexión, el aislamiento acústico adquiere una importancia enorme. La madera contribuye a crear interiores más silenciosos y equilibrados, mejorando la sensación de bienestar dentro de la vivienda.
Pero quizá lo más interesante es que ese confort no se percibe únicamente desde lo técnico. Se percibe emocionalmente.
Entrar en una estancia con materiales naturales cambia completamente la experiencia del espacio. La luz rebota distinto, la atmósfera resulta más cálida y la vivienda transmite una sensación de hogar difícil de explicar con palabras, pero muy fácil de sentir.
Por eso cada vez más proyectos contemporáneos recuperan materiales honestos y naturales. Porque la arquitectura actual no solo busca edificios eficientes; busca espacios donde las personas quieran vivir mejor.
Eficiencia energética: una de las grandes fortalezas de las ventanas de madera
Reducir el valor de una ventana de madera únicamente a lo emocional sería quedarse muy lejos de la realidad actual.
Uno de los grandes argumentos que explican el crecimiento de este tipo de carpinterías es su extraordinaria capacidad aislante. La madera es un aislante natural excepcional. A diferencia de materiales conductores, ayuda a minimizar las pérdidas energéticas y mejora significativamente el comportamiento térmico de la envolvente del edificio.
Esto tiene una consecuencia directa: viviendas más eficientes, menor consumo energético y mayor estabilidad térmica durante todo el año.
En un momento en el que la rehabilitación energética se ha convertido en una prioridad en Europa, las ventanas desempeñan un papel fundamental. Una carpintería de altas prestaciones puede marcar una diferencia enorme en el rendimiento energético de una vivienda. Y la madera responde perfectamente a esa exigencia, especialmente cuando se combina con vidrios y sistemas avanzados de estanqueidad.
Además, la tecnología ha transformado completamente el sector de la carpintería de madera. Las ventanas actuales incorporan tratamientos de última generación, acabados altamente resistentes y soluciones constructivas que garantizan durabilidad y estabilidad a largo plazo.
Muchas de las ideas preconcebidas que todavía existen sobre el mantenimiento de la madera pertenecen a otra época.
El gran mito: “las ventanas de madera requieren demasiado mantenimiento”
Pocas afirmaciones han perjudicado tanto a la madera como esta. Durante años, parte del mercado trasladó la idea de que las ventanas de madera eran delicadas, poco resistentes o difíciles de mantener. La realidad actual del sector es completamente distinta.
Las carpinterías modernas incorporan sistemas técnicos avanzados, barnices de alta durabilidad y procesos de fabricación que mejoran enormemente el comportamiento de la madera frente a la humedad, la radiación solar y el paso del tiempo.
Pero hay algo todavía más importante: la madera puede mantenerse, repararse y renovarse. Ese detalle cambia por completo la lógica del producto.
Mientras otros materiales suelen sustituirse cuando envejecen o se deterioran, la madera permite recuperación, restauración y actualización estética. Y eso prolonga enormemente su vida útil.
De hecho, muchos edificios históricos siguen conservando carpinterías de madera décadas —e incluso siglos— después de su instalación. Eso también es sostenibilidad.
La belleza de un material que envejece con dignidad
Vivimos en una cultura acostumbrada a sustituir constantemente. Materiales que nacen prácticamente pensados para ser reemplazados en unos años. La madera representa justamente lo contrario. Con el tiempo no pierde identidad. La gana.
Las vetas evolucionan, el acabado adquiere carácter y la carpintería desarrolla una personalidad única imposible de replicar industrialmente. La madera no envejece como un material desechable; madura como un material noble.
Y eso explica por qué sigue asociándose a arquitectura de calidad, rehabilitación patrimonial, viviendas exclusivas y proyectos donde el detalle importa.
Hay materiales que simplemente cumplen una función. Y hay materiales capaces de aportar permanencia, autenticidad y memoria arquitectónica. La madera pertenece claramente a esta segunda categoría.
Sostenibilidad real: cuando la madera forma parte de la solución
La construcción se enfrenta hoy a uno de sus mayores desafíos históricos: reducir su impacto ambiental. Ya no basta con hablar de eficiencia energética; también importa cómo se fabrican los materiales, qué recursos consumen y cuál es su huella ecológica. En este contexto, la madera posee unas credenciales medioambientales difíciles de igualar.
Es un recurso renovable, almacena carbono durante toda su vida útil y requiere menos energía de fabricación que muchos otros materiales utilizados habitualmente en construcción.
Además, las certificaciones FSC® y PEFC™ garantizan que la madera utilizada procede de bosques gestionados de forma responsable.
Esto es importante porque desmonta uno de los grandes mitos habituales: utilizar madera no significa destruir bosques. Al contrario. Una gestión forestal sostenible necesita precisamente generar valor alrededor del recurso forestal para asegurar su conservación y mantenimiento.
La arquitectura sostenible ya no busca únicamente edificios eficientes. Busca materiales honestos, naturales y capaces de integrarse dentro de una lógica circular. Y la madera encaja perfectamente en esa visión.
La conexión emocional con la naturaleza
Existe una razón profunda por la que los materiales naturales generan una sensación distinta dentro de una vivienda. Las personas reaccionan emocionalmente mejor a entornos conectados con la naturaleza. La arquitectura está empezando a entender algo que durante décadas quedó olvidado: los espacios influyen directamente en cómo nos sentimos.
La madera aporta equilibrio visual, serenidad y cercanía. Reduce la sensación de artificialidad y crea ambientes más humanos. No es casualidad que conceptos como bioarquitectura, diseño biofílico o arquitectura saludable estén ganando tanta relevancia en todo el mundo.
En un entorno cada vez más digitalizado, acelerado y artificial, la madera representa precisamente lo contrario: conexión, autenticidad y calma. Y eso tiene un enorme valor en la vivienda.
Prestigio: cuando la madera eleva el valor de un proyecto
La ventana de madera no solo mejora el comportamiento de una vivienda. También cambia cómo se percibe. Existe una relación histórica entre la madera y la arquitectura de calidad. Hoteles boutique, viviendas, rehabilitaciones patrimoniales y proyectos de alta gama siguen apostando por este material porque transmite algo muy concreto: cuidado por el detalle.
La madera comunica diseño, autenticidad y valor duradero. Y eso influye directamente en la percepción del inmueble.
De hecho, muchas viviendas incorporan carpinterías de madera no solo por prestaciones técnicas, sino porque elevan automáticamente la calidad percibida del espacio. La ventana deja de ser un elemento puramente funcional para convertirse en parte de la identidad arquitectónica del proyecto.
Tecnología y artesanía: la combinación que define la ventana de madera actual
Uno de los errores más habituales es asociar la madera únicamente con tradición. La realidad es exactamente la contraria.
Detrás de una ventana de madera hay ingeniería, precisión técnica, innovación y desarrollo tecnológico. Sistemas avanzados de fabricación, tratamientos específicos, herrajes de altas prestaciones y soluciones constructivas complejas conviven con algo que sigue siendo irremplazable: el conocimiento artesanal del material. Y precisamente esa combinación es una de las grandes fortalezas de la carpintería de madera actual.
Tecnología y humanidad. Precisión y autenticidad. Innovación y material natural. Muy pocos materiales consiguen reunir todo eso al mismo tiempo.
La madera y la arquitectura del futuro
Durante mucho tiempo se consideró que la innovación estaba ligada exclusivamente a materiales industriales o tecnológicos. Sin embargo, la evolución actual del sector está demostrando exactamente lo contrario.
La arquitectura del futuro será más eficiente, más sostenible y también más natural.
El crecimiento de la construcción en madera, los proyectos de bioarquitectura y las nuevas soluciones industrializadas están posicionando este material como uno de los grandes protagonistas del sector. Incluso proyectos de gran altura y edificios altamente eficientes están apostando por sistemas constructivos basados en madera técnica.
La ventana de madera forma parte de esa transformación. No como un elemento decorativo, sino como una solución coherente con las nuevas necesidades de la construcción contemporánea.
El futuro de las ventanas vuelve a ser natural
El mercado está cambiando. También las prioridades de quienes construyen y habitan.
Hoy existe una búsqueda clara de materiales más honestos, duraderos y sostenibles. Materiales capaces de mejorar el bienestar sin renunciar al diseño ni a las prestaciones técnicas.
Y en ese escenario, la ventana de madera vuelve a ocupar el lugar que nunca debió perder.
No hablamos únicamente de tradición. Hablamos de eficiencia energética. Hablamos de confort. Hablamos de silencio y bienestar.
Hablamos de sostenibilidad real. Hablamos de salud. Hablamos de valor arquitectónico. Hablamos de materiales capaces de emocionar. Hablamos de construir mejor.
Y precisamente por eso las ventanas de madera se han convertido en una de las soluciones más coherentes con el futuro de la arquitectura contemporánea.
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Oportunidad de adquisición: empresa de ventanas de madera con más de 35 años de trayectoria en Madrid
Ponemos en difusión la oportunidad de negocio que ofrece uno de nuestros asociados, Julián Blanco (CEO), quien ha decidido vender su empresa por motivo de jubilación. Se trata de un negocio radicado en la Comunidad de Madrid desde 1988, con instalaciones de 2.000 m², maquinaria avanzada y una cartera de más de 1.000 clientes satisfechos.Read more
La Asociación de Fabricantes de Ventanas de Madera se incorpora al CTN 56 de la Asociación Española de Normalización, UNE
Nos alegra anunciar que este verano hemos completado todo el proceso para que nuestra Asociación forme parte del Comité Técnico de Normalización CTN 56 de la Asociación Española de Normalización, UNE, órgano responsable de las normas relacionadas con carpintería, ventanas y cerramientos de madera.
Para poder integrarnos era necesario, además, ser miembros de AITIM, entidad que ejerce la secretaría técnica del comité. Ambas gestiones ya están finalizadas, lo que nos permite participar de manera activa en la elaboración y actualización de normas que afectan directamente a nuestro sector.
Como nuevo miembro del CTN 56, uno de nuestros primeros objetivos será proponer la modificación de la norma UNE-EN 14220:2007. Madera y materiales derivados de la madera para ventanas exteriores, hojas de puertas exteriores y cercos de puertas exteriores (consulta aquí), actualmente obsoleta. Queremos contribuir a que el marco normativo refleje la realidad del mercado y la evolución técnica de nuestros productos.
Esta incorporación supone un paso importante para defender los intereses de los fabricantes de ventanas de madera, impulsar la calidad y asegurar que las normativas estén alineadas con las necesidades actuales del sector.
Seguiremos informando a nuestros socios sobre los avances y próximos hitos en este proyecto, que abre nuevas oportunidades para posicionar la ventana de madera en lo más alto de los estándares de calidad y sostenibilidad.
Asoma & Saint‑Gobain presentan la ventana más sostenible del mundo: marco de madera + vidrio CLIMALIT ORAÉ®
La Asociación de Fabricantes de Ventanas de Madera (ASOMA) y Saint‑Gobain Glass lanzan la campaña de promoción de la ventana que combina marco de madera con el nuevo doble acristalamiento CLIMALIT ORAÉ®, el vidrio con menor huella de carbono del mercado (reducida en cerca de un 40%). El resultado es un cerramiento que reduce las emisiones incorporadas de carbono, situándose como la ventana más sostenible y referencia global en construcción sostenible.
SOSTENIBILIDAD SIN CONCESIONES
- Vidrio de baja huella de carbono
CLIMALIT ORAÉ® se fabrica sobre sustrato ORAÉ® con un 64% de vidrio reciclado que, junto con otros aspectos de su proceso de fabricación, suponen una reducción del 42 %respecto al vidrio estándar según su Declaración Ambiental de Producto (EPD).
Excelente control solar, máxima transmisión luminosa, transparencia y seguridad de uso, al incorporar CLIMALIT ORAÉ en su composición vidrio con capa PLANISTAR ONE de gran neutralidad estética y vidrio de seguridad laminado.
- Madera que actúa como almacén de carbono
Cada metro cúbico de madera empleado en los marcos captura y retiene alrededor de 0,9 t de CO₂durante toda la vida útil de la ventana, además de requerir mucha menos energía de procesado que otros materiales. La madera es el único material en cuya fabricación absorbe carbono, en lugar de emitirlo. - Impacto de ciclo de vida líder
La combinación madera + ORAÉ® contribuye de forma decisiva a alcanzar los objetivos de descarbonización fijados por la Unión Europea para 2030 dentro de la estrategia Fit for 55.
BENEFICIOS ADICIONALES
Entre sus ventajas destacan:
- Aislamiento térmico: coeficiente Ug ≤ 1,0 W/m²K, lo que puede reducir hasta un 30 % la demanda de calefacción y refrigeración.
- Confort acústico: atenuación del ruido exterior ≥ 34 dB.
- Circularidad: materiales de origen responsable y vidrio 100 % reciclable.
- Durabilidad: 10 años de garantía CLIMALIT® y tratamientos protectores específicos para la madera.
DECLARACIONES
“Con esta alianza demostramos que la innovación y el uso de madera como material van de la mano para descarbonizar la edificación”, afirma Isabel María Llorente, gerente de Asoma.
“ORAÉ® es nuestro mayor avance en vidrio bajo en carbono; combinado con madera, hacemos realidad la inversión en ventana y cerramiento climáticamente más responsable”, añade Isabel Sánchez Camacho, Innovative Solutions Director de Saint‑Gobain España.
PRÓXIMA DIFUSIÓN
La campaña se difundirá en redes sociales, mediante acciones de marketing y en diversos medios de comunicación a lo largo de los próximos meses.

Romper los prejuicios de la ventana de madera
Las ventanas de madera han sido una parte esencial de la arquitectura durante siglos. Desde los palacetes de la antigua Grecia hasta las viviendas sostenibles, la madera ha sido el material preferido por su belleza, calidez y versatilidad. Sin embargo, a pesar de su larga historia, las ventanas de madera a menudo se enfrentan a prejuicios que las perciben como obsoletas, ineficientes o difíciles de mantener. Estos mitos, alimentados por ideas erróneas o falta de conocimiento, han hecho que muchos propietarios se decanten por otros materiales sin conocer las ventajas que las ventanas de madera pueden ofrecer.
En este artículo, vamos a desmentir esos mitos y mostrar por qué las ventanas de madera siguen siendo una de las opciones más inteligentes y sostenibles para la construcción y renovación de edificios. A través de estudios respaldados por expertos y avances tecnológicos que han mejorado las propiedades de la madera, descubriremos que este material no solo es estéticamente superior, sino que también es una elección responsable desde el punto de vista energético y medioambiental.
Romper los prejuicios sobre las ventanas de madera es fundamental para fomentar su uso y apreciación, ya que más allá de su belleza natural, este material ofrece una serie de beneficios que lo hacen ideal para la construcción moderna. Desde la eficiencia energética hasta su contribución a la sostenibilidad, las ventanas de madera se posicionan como una opción más que válida para cualquier tipo de proyecto. Vamos a ver cómo la ciencia y la tecnología han transformado este clásico material en una opción de futuro para nuestros hogares y edificios.
Mito 1: La madera no es eficiente desde el punto de vista energético
Uno de los mayores prejuicios que se tiene sobre las ventanas de madera es que no ofrecen un buen aislamiento térmico comparado con las ventanas fabricadas con otros materiales. Sin embargo, estudios realizados por expertos en el área de la construcción demuestran que la madera tiene excelentes propiedades aislantes. La madera es un material natural que ayuda a mantener la temperatura estable dentro del hogar, reduciendo la necesidad de calefacción o aire acondicionado, lo que a su vez disminuye el consumo energético.
Además, los avances tecnológicos han mejorado la eficiencia energética de las ventanas de madera. Gracias a los acabados y tratamientos modernos, como el sellado hermético y el uso de vidrios de alta eficiencia, las ventanas de madera pueden competir con otros materiales en términos de aislamiento térmico.
Mito 2: Las ventanas de madera son difíciles de mantener
Es cierto que las ventanas de madera pueden necesitar un poco más de cuidado que las fabricadas con otro material, ya que la madera es un material natural y vivo, pero no es cierto que requieran un mantenimiento constante. Los avances en los tratamientos de la madera han hecho que las ventanas de madera sean mucho más duraderas y resistentes a la humedad, la acción de los rayos UV y los hongos. Los acabados y lacados modernos han mejorado enormemente la resistencia de la madera a las inclemencias del tiempo.
De hecho, las ventanas de madera tratadas adecuadamente pueden durar muchos años sin necesidad de reparaciones. Con el mantenimiento adecuado, una ventana de madera puede superar la durabilidad de otros materiales.
Mito 3: Las ventanas de madera no son sostenibles
Muchos piensan que las ventanas de madera no son una opción sostenible, ya que provienen de los árboles. Sin embargo, la realidad es que la madera es un material renovable y reciclable. En España, todos los bosques deben cumplir con políticas europeas que aseguran su gestión sostenible, lo que significa un equilibrio entre explotación y conservación del medio ambiente.
La madera utilizada para fabricar ventanas proviene de estos bosques gestionados de forma responsable, lo que convierte a las ventanas de madera en una opción respetuosa con el medio ambiente. Además, la madera tiene una huella de carbono mucho menor que otros materiales, y al final de su vida útil, las ventanas de madera pueden ser recicladas o reutilizadas, contribuyendo así a la economía circular.
Mito 4: Las ventanas de madera no son tan resistentes como las de otros materiales
El último mito que vamos a desmentir es que las ventanas de madera no son tan duraderas o resistentes como las de otros materiales. La madera es un material extremadamente fuerte y flexible, capaz de soportar las inclemencias del tiempo sin perder su forma ni sus propiedades. Las ventanas de madera modernas, especialmente aquellas fabricadas con maderas nobles, son increíblemente resistentes.
Además, los tratamientos y técnicas de fabricación actuales permiten que las ventanas de madera resistan condiciones climáticas extremas, como la exposición a la humedad, el calor intenso o las heladas. Con el mantenimiento adecuado, estas ventanas pueden durar muchas décadas, incluso superando en durabilidad a las ventanas de otros materiales.
Es hora de dejar atrás los prejuicios sobre las ventanas de madera. Este material, tan tradicional y a la vez tan innovador, ofrece una combinación única de eficiencia energética, sostenibilidad y durabilidad. Con el cuidado adecuado y la tecnología moderna, las ventanas de madera pueden ser una opción perfecta para cualquier tipo de construcción, tanto en proyectos nuevos como en renovaciones.
Así que la próxima vez que te encuentres con la pregunta de si las ventanas de madera son una buena opción, recuerda que no solo estás eligiendo un material estético, sino también una opción responsable con el medio ambiente y altamente eficiente.
Sikkens Wood Coatings destaca las ventajas de las ventanas de madera frente a las de PVC
Como asociación comprometida con la promoción de los cerramientos de madera, en Asoma queremos compartir las claves que Sikkens Wood Coatings, uno de nuestros socios adheridos, ha destacado sobre los beneficios de las ventanas de madera frente a las fabricadas en PVC.Read more
ASOMA se une a ASEFAVE como nuevo miembro del Grupo 8
En nuestra misión por impulsar el uso de la madera como una solución sostenible y eficiente en el sector de la construcción, en ASOMA nos hemos unido como nuevo miembro de ASEFAVE en el Grupo 8. Esta alianza nos permitirá seguir representando y respaldando a las empresas que fabrican cerramientos de madera de alta calidad, promoviendo sus innumerables beneficios tanto en el mercado como en los espacios habitables.
Como parte de ASEFAVE, reforzamos nuestro compromiso de destacar las ventajas de la madera como material: su impacto positivo en el medio ambiente, su rendimiento térmico y acústico, su durabilidad y versatilidad. Además, continuaremos trabajando activamente para consolidar la posición de las ventanas y cerramientos de madera en el mercado, combinando tradición y modernidad.
Nuestra participación en ASEFAVE nos brinda nuevas oportunidades para liderar iniciativas sectoriales, desarrollar investigaciones y lanzar campañas de sensibilización que promuevan un futuro más sostenible, natural y saludable en la construcción.
Desde ASOMA, seguimos avanzando en nuestra visión de un mundo donde la madera sea reconocida como un material clave para construir espacios habitables sostenibles.
Participación en VETECO
Desde ASOMA, Asociación Nacional de Fabricantes de Ventanas de Madera y Mixta, os anunciamos que participaremos en VETECO, el prestigioso salón internacional dedicado a la ventana, fachada y protección solar, que tendrá lugar del 5 al 8 de noviembre en IFEMA, Madrid. Durante este evento, nos ubicaremos en el stand 7D06, en un formato isla, donde se encontrarán parte de nuestros socios lo que nos permitirá a los visitantes descubrir de primera mano la amplia oferta y nuestra visión para el futuro de los cerramientos de madera.
Como referente indiscutible en el sector de los cerramientos de madera, los socios de ASOMA reafirman su compromiso con la calidad, la sostenibilidad y la eficiencia energética. Nuestras soluciones no solo aportan una estética diferencial a los proyectos, sino que también contribuyen a mejorar el confort y la eficiencia térmica de los espacios. En nuestro stand, los asistentes podrán conocer las últimas innovaciones y avances tecnológicos que hacen de la madera el material perfecto para ventanas de alto rendimiento.
Les invitamos a visitarnos y explorar cómo los cerramientos de madera pueden transformar sus proyectos, ofreciendo una combinación única de estética natural y rendimiento excepcional. ¡No se puede faltar a esta cita clave para el sector!

MOL Arquitectura, Premio ASOMA al Mejor Cerramiento con Madera
Por su proyecto “Reforma de la bodega Viña Mein – Emilio Rojo”, en Leiro – Ourense.
- Emilio Otero, arquitecto: “La sostenibilidad empieza por la carpintería exterior”
- MOL Arquitectura hace especial hincapié en la trazabilidad de la madera que se ha empleado para realizar esta obra
Celebrada la votación del jurado, ya hay ganador de la tercera edición del Premio al Mejor Cerramiento con Madera, otorgado por ASOMA, Asociación Española de Fabricantes de Ventanas de Madera y Mixtas Madera-Aluminio, a mol Arquitectura por el diseño y ejecución del proyecto “Reforma de la bodega Viña Mein – Emilio Rojo”, propiedad de Alma Carraovejas, ubicada en la ciudad de Leiro, en Ourense.
“Este premio refrenda la fuerte apuesta de Alma Carraovejas y Viña Mein por la sostenibilidad (actualmente la bodega está desarrollando un proyecto de generación de las cajas y etiquetas con los sarmientos de las propias vides) -afirma Juanjo Otero Vázquez, arquitecto y portavoz del estudio-. Deseábamos transmitir esta idea en todas las fases del proyecto arquitectónico, igual que la propiedad lo hace en torno a todo lo que rodea a la producción del vino”.
La madera es un aspecto fundamental en este planteamiento. Está presente en la estructura del edificio, en sus revestimientos, en los aislamientos (mediante fibra de madera y corcho) y, por supuesto, también ellos cerramientos. “Estamos dando continuidad a la concepción de lo que desea Alma Carraovejas para Viña Mein”.
MOL Arquitectura hace especial hincapié en la trazabilidad de la madera que se ha empleado para realizar esta obra. “Existen mecanismos basados en la tecnología block-chain para que usuario y visitante de la bodega conozcan el origen de la madera que puede ver allí (incluso la referencia catastral de donde proviene cada árbol empleado) y la huella de carbono que ha generado su utilización en la rehabilitación del edificio -explica Juanjo Otero-. Trabajando siempre con maderas locales: castaño y pino de Galicia”.
Desde 2002, MOL Arquitectura siempre ha diseñado sus proyectos con carpintería exterior de madera. “La sostenibilidad empieza por la carpintería exterior -remarcan los arquitectos de este estudio gallego-. Hemos atesorado familiaridad y conocimiento de este material, y podemos asegurar que tiene un funcionamiento excepcional y permite a diseñador, fabricante y constructor flexibilidad en su trabajo, así como total libertad en los acabados; en formas, texturas y colores”.
Estas son las líneas maestras de la carpintería exterior de este trabajo de rehabilitación:
– Sistema de carpintería en madera maciza de Cedro Bosse, tipo Ebania Élite M-68.
– Cercos de sección 68×68 mm con galce para vidrio de cámara.
– Una junta de goma en solera EPDM (GS16tpe) más doble junta perimetral en hoja EPDM (ECOSOFT 10 y ECOSOFT 11) para máxima estanqueidad al aire y al agua.
– Hojas de ventana con perfilería de sección 80×56 mm colocadas en fábrica.
– Ventana homologada por AITIM con la siguiente clasificación Clase 4 (Máximo), clase E900 (Excepcional) y C5 (máximo). (Ventana iroko dos hojas 1200×1200).
– Perfil PA353T embutido en solera.
– Madera maciza de Cedro Bosse tratada con productos ecológicos en base agua, con acción biocida y fungicida, acabado íntegramente terminado de fábrica por ambas caras con barniz en base agua tipo Lasur Pigmentado RAL 7016 gris antracita (monocolor).
– Postigos interiores abisagrados a las hojas de ventana, formados por un bastidor perimetral en madera maciza de Cedro Bosse de 22 mm. y tableros lisos (fenólico rechapado en bosse) a ambas caras. Se incluyen pernios de rosca tipo Anuba, y aldabillas de cierre.
ASOMA -Asociación Española de Fabricantes de Ventanas de Madera y Mixtas Madera-Aluminio concede anualmente el Premio al Mejor Cerramiento con Madera, que patrocina la prestigiosa firma Saint-Gobain.
ANTECEDENTES
Viña Mein fue en su origen un conjunto de pequeñas casas, montes y viñedos que conformaban el casal de Mein. Se conocía como “Casa Labora” y siempre fue un reconocido lugar de producción de uva desde la Edad Media.
La finca y su entorno es historia viva del Ribeiro. Los montes que rodean a Viña Mein fueron antiguos viñedos, hoy abandonados, en los que aún se conservan algunos de los muros que delimitaban sus parcelas. Incluso siguen existiendo varios lagares, en ruinas, a pocos metros de la bodega. Mein figura en los libros de historia de Galicia como uno de los primeros asentamientos de población más cercanos al legendario monasterio cisterciense de San Clodio, epicentro del desarrollo de la viticultura en el Ribeiro.
Ya en el año 1158, el abad del monasterio recogió en su testamento la labor de plantación de viñas y menciona a Mein como un lugar privilegiado de producción. También en el padrón de San Clodio de 1580, importante documento para conocer la estructura socio-económica de la época, se nombra a Mein como un reconocido núcleo de población.
Una gran piedra granítica adosada a la casa es el símbolo de la bodega. Fundada en 1988, casa, bodega, socalcos y muros de Finca Mein conforman un paraje y patrimonio vitícola singular. Biodiversidad, autenticidad y riqueza de variedades locales son el mayor tesoro de su herencia patrimonial.
EL PROYECTO
Al igual que la filosofía de Alma Carraovejas, el proyecto se centra en crear experiencias inolvidables en torno al vino, como proyecto singular en busca de un propósito superior, con el compromiso de construir un legado único.
El reto de todo el grupo es poder inspirarse, cada día, para desarrollar productos y servicios auténticos, apoyándose en una organización feliz y sostenible consigo misma y con su entorno, buscando la superación constante, para conseguir la máxima calidad mediante la innovación, obstinados en preservar la cultura propia de la organización y de las personas que la componen, como un patrimonio.
El proyecto de reforma de la bodega se centró en tres áreas de actuación, como son el edificio dedicado a la producción y oficinas, la urbanización exterior y el módulo de instalaciones.
Bodega de producción
A la hora de realizar la adecuación, y por necesidades programáticas, se sustituyen todas las instalaciones obsoletas, así como los revestimientos horizontales y verticales. Se habilita el área techada sobre la zona de prensas como oficinas, aseos, y zona de oficio.
En el espacio de la planta primera, se reforman las dependencias para convertirlas en sala de catas y de reuniones.
Además de la reforma del ámbito dedicado a prensas, se sustituye solera y forjado superior, incorporando un área de laboratorio soterrado vinculado a la zona de producción y en el área en el que se ubicaban las escaleras que comunicaban la plataforma exterior del área de producción, con la rampa de acceso a zona de prensas.
Con respecto a la zona de depósitos situada en el prisma de granito, se recupera la doble altura original y, con ello, la visión del penedo desde las pasarelas que conectan perimetralmente la zona social de la bodega con la sala de catas, tal como se concibió en el proyecto primigenio Fernando Blanco Guerra.
Módulo de instalaciones
Para adaptar todas las instalaciones técnicas, a las nuevas necesidades productivas de la bodega, se ejecuta un módulo técnico semisoterrado. Bajo el emparrado que minimiza el impacto del módulo de instalaciones, se incluye una pequeña cámara de uva. La estrategia de integración pasa por la unificación de la piel con portalones de bodega, y con la fachada de la zona de oficinas, optándose por un revestimiento de madera de Pino de Galicia termotratado.
Urbanización exterior
Las actuaciones en el exterior, se han centrado en la ejecución de la pavimentación en adoquinado de piedra morena, y en hormigón rallado, en el área de acceso a bodegas, y en el espacio situado entre bodega de logística y bodega de producción y el módulo de instalaciones.
Toda la actuación obedece a la necesidad de fortalecer la imagen de marca de Viña Mein-Emilio Rojo para conseguir el reconocimiento de sus productos y servicios, tanto a nivel nacional como internacional
Eficiencia energética y sostenibilidad
Todas las medidas están orientadas a minimizar la huella de carbono y a conseguir unas edificaciones con un consumo prácticamente nulo. Además de la instalación de geotermia, se instalan suelo radiante y fancoils, complementados con el empleo de recuperadoras de calor.
Para el control solar, además de un sistema de estores, se recurre a la utilización de emparrados bioclimáticos. Mediante un sistema de control de la instalación eléctrica, se introducen luminarias regulables y programables de tecnología LED para fomentar el ahorro energético, preservar el entorno de manera sostenible y con el mínimo impacto desde el compromiso en todos los procesos con la calidad, así como el cuidado del medioambiente y la responsabilidad social.
ALMA CARRAOVEJAS
ALMA CARRAOVEJAS agrupa bajo una misma identidad distintos proyectos de distribución, vitivinícolas y gastronómicos como Alma Distribución, Singular Vineryards&Wines, Pago de Carraovejas, Ossian, 1076, Viña Mein, Emilio Rojo, Aiurri, Bodega Marañones y Restaurante Ambivium, e integra la misma cultura, valores y forma de trabajar que lidera desde el origen todos los proyectos. El mantenerse como un referente de singularidad y calidad caracterizado por la búsqueda de la mejora continua y por poner en el centro de su filosofía a las personas.
MOL ARQUITECTURA
MOL ARQUITECTURA – Muiños Otero López Arquitectura es un espacho multidisciplinar de arquitectura y urbanismo fundado en 2002 por Cecilia L. Muiños, Juanjo Otero, arquitectos por la E.T.S. de Arquitectura de A Coruña en 2002 y Luis Ángel López, arquitecto técnico por la E.U. de Arquitectura Técnica de A Coruña.
Es un etudio especializado en realización de proyectos de edificación, de paisajismo, desarrollo de identidad corporativa, arquitectura efímera, edificios dotacionales, edificios industriales, viviendas y recuperación urbana.
ASOMA
ASOMA, Asociación Española de Fabricantes de Ventanas de Madera y Mixtas Madera-Aluminio, es una organización de ámbito nacional, donde se aglutinan tanto fabricantes industriales de ventanas de madera, como fabricantes y proveedores de elementos constructivos y servicios que se integran en el ciclo de fabricación.
Su objetivo es fomentar la ventana de madera como un elemento de alta calidad y que cumple perfectamente los requisitos del Código Técnico de la Edificación.
El sector de los fabricantes de ventanas de madera y productos derivados de esta actividad confía en ASOMA como su Asociación y su interlocutor ante la Administración, otras asociaciones del sector de la madera y organizaciones empresariales, ferias y centros tecnológicos relacionados con el cerramiento en general.
Website: https://www.asomatealaventana.org/
Twitter: https://twitter.com/ASOMAesmadera
Facebook: https://www.facebook.com/ASOMA-Asociaci%C3%B3n-Espa%C3%B1ola-de-Fabricantes-de-Ventanas-de-Madera-168596149854432
Instagram: https://www.instagram.com/asomamadera/
YouTube: https://www.youtube.com/user/ASOMAFEIM










