Tipos de ventanas

LA VENTANA DE MADERA

La ventana de madera supone un elemento constructivo de gran belleza y simplicidad que otorga a los habitáculos unas características inigualables. Sus componentes, bien la madera (maciza o laminada), así como herrajes, vidrios, acabados y protectores proporcionan al usuario ventajas, tanto intangibles como el confort, como técnicas, ya que supone un producto altamente tecnificado, industrializado y competitivo.
La ventana de madera, es realizada con perfiles de madera, bien maciza, bien laminada, cumpliendo con los más estrictos criterios de calidad y seguridad en la procedencia. La madera, dadas sus condiciones naturales, supone el material perfecto para la realización de perfiles para ventanas, ya que es renovable y reciclable (al contrario que el PVC y el Aluminio, no renovables) y bondadoso con el medioambiente, ya que fabricar una ventana de madera supone un gasto energético 12 veces menos que una de PVC y 78 veces menos que una de Aluminio.

Por otra parte, el concepto de Eficiencia Energética, afianza la posición de la ventana de madera como cerramiento acristalado frente al Aluminio.

Transmitancia térmica

La transmitancia térmica, medida en W/m2K, son indicativo de la eficiencia energética asociada a un cerramiento exterior, ya que indica la cantidad de energía que deja pasar un plano, en este caso el conjunto ventana, con un gradiente de temperatura entre parte exterior y parte interior.

En la siguiente tabla, cortesía de ENSATEC, S.L., laboratorio referencia de ensayos en construcción, se exponen los valores de transmitancia térmica en los perfiles de madera más comunes.

Transmitancia térmica W/m2K en la unión marco-hoja (ventana de hoja simple)

Dichos valores pertenecen a la unión marco-hoja, siendo algo mayores los que proporciona el nudo central central, en el caso de ventanas de doble hoja (conviene aclarar que generalmente se utilizan estos valores en la comparación intermaterial de marcos de ventanas). Por ello, el marco completo será una ponderación de los valores obtenidos en la unión marco-hoja y nudo central.

Otro aspecto a destacar es el papel de vidrio en el cerramiento exterior. Existen multitud de tipologías de vidrios (doble acristalamiento, bajo emisivos, con gas noble en cámara, doble cámara o triple acristalamiento), con muy diferentes valores de transmitancia térmica por lo que el valor global del conjunto marco-vidrio resulta de una ponderación entre ambos.

 

El análisis intermateriales se ha realizado con valores de transmitancia acordes al marco y al vidrio, en este caso vidrios de doble acristalamiento y cámara variable, bajo emisivos. Con la instalación de cristales de triple cámara y bajo emisivos se pueden alcanzar valores de entre 0,6 y 0,8 W/m2K, propios de requisitos centroeuropeos.

Como se puede comprobar en la anterior tabla, la ventana de madera, en comparación con sus competidores (a igualdad de gama) posee menores valores de transmitancia, por lo que es el máximo exponente de la eficiencia energética, pudiendo reducir, entre un 7% y un 18% el coste en calefacción y/o refrigeración (ventana de madera y doble acristalamiento)

 

Los herrajes, los de más alta calidad, proporcionan todos los tipos de apertura existentes.

 

 

Como el resto de productos de madera, la Ventana de Madera requiere un mantenimiento con una periodicidad aproximada de 5 años, gracias a la utilización de barnices en base acuosa, más duraderos y más respetuosos con el medioambiente. Dicho mantenimiento es fácilmente solucionable siguiendo las consignas del fabricante, tanto de ventanas, como de barnices exteriores.

LA VENTANA DE MADERA – ALUMINIO

El concepto de ventana de madera evoluciona hasta la ventana de MADERA-ALUMINIO. Perfil de madera (de diferentes dimensiones) que incorpora en su cara exterior un perfil de aluminio, con multitud de posibilidades y diseños en función de necesidades estéticas y constructivas.
La elegancia y sobriedad de la ventana de madera junto con la protección de una perfilería de aluminio en su cara exterior da como resultado un producto de una enorme calidad, sin olvidar la armonía que la madera aporta a una estancia.

De esta manera ofrecemos la posibilidad de combinar todo tipo de maderas, incluso las que no son idóneas para exterior, que sin embargo proporcionan una calidad visual y de confort propio de maderas nobles. Se permite así eliminar el mantenimiento de la ventana de cara al exterior, dando la máxima garantía de durabilidad del producto.

La amplia gama de acabados en aluminio que comprenden colores RAL (el código RAL define los colores más comunes utilizados en construcción y revestimientos), anodizados (la anodización es un proceso electrolítico que permite transformar la superficie del aluminio en óxido de aluminio, altamente decorativo, constituye una excelente protección, alta resistencia a la corrosión atmosférica, a gran resistencia química y una excelente adherencia) , imitaciones madera y otros muy novedosos, da a este cerramiento múltiples posibilidades de diseño guardando, si fuera necesario, la estética con el resto de la fachada.

La transmitancia térmica (W/m2K), cabe esperar que sea similar a la de la ventana de madera como tal. Sin embargo, dado el hecho que se añade un perfil de aluminio en su cara exterior, se disminuye la transmitancia, en un ratio acorde al que expone la siguiente tabla.

Transmitancia térmica W/m2K en la unión marco-hoja (ventana de hoja simple)

Tipos de apertura:

Perfiles de ventanas mixtas madera – aluminio: